Reciclaje: de práctica ecológica a táctica de contenidos

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Hay un momento que todos tememos dentro de nuestra estrategia de contenidos: que empiecen a escasear las ideas para producir contenido relevante. ¿Cómo combatir el síndrome de la “pantalla en blanco”? ¿Cómo verter una idea súper creativa y originaria, tratar un tema del que nunca hemos hablado?

Página en blanco en marketing de contenidos

 

Lo primero que debemos saber es que no siempre tenemos que abordar un tema que nunca hayamos tratado. Reutilizar contenido ya publicado es una gran solución para esos momentos en que no tenemos un post ultra-novedoso bajo la manga. Esto no significa “replicar” lo ya publicado, si no readaptarlo de manera creativa, en una de práctica muy utilizada en marketing de contenidos: el reciclaje.

 

Las dos claves de las buenas prácticas en reciclaje de contenidos

 

Reciclaje de contenidos

Antes de ponernos a reutilizar el contenido como quien recicla una lata vieja para convertirla en un portalápices, es importante tener en cuenta dos prácticas clave para que el reciclaje de contenidos sea efectivo:

 

1.  Los artículos reciclables deben ser textos que, por su tema o su enfoque, tengan una validez larga, no perecedera (los llamado “evergreen” en inglés). Las temáticas circunstanciales, muy ceñidas a la actualidad, tienen una vida útil sumamente corta. Reciclar, por ejemplo, el post sobre los memes del Mundial en agosto, cuando la Copa del Mundo sea un vago recuerdo, ya no tiene mucho sentido.

 

2.  En los casos en que el contenido se vaya a publicar en un medio diferente al blog, es necesario invertir tiempo y dedicación para que esa adaptación sea correcta. De poco sirve hacer un video sobre un tema tratado en el blog si la filmación es de mala calidad.

 

Actualizar o cómo hacer de lo viejo algo nuevo

 

La primera forma de reciclar contenido es actualizarlo. Perfecto, ya elegimos a cuál posteo de nuestro archivo del blog vamos a darle nueva vida: ahora es momento de prepararlo para que pueda adaptarse a esa nueva vida en el contexto actual. Habrá que cambiar el título del post, reescribir el texto modificando cualquier dato que pueda haber caducado o, incluso, plasmar los cambios de opinión del autor desde que el contenido vio la luz por primera vez hasta ahora.

 

Tratar el tema de un post de una forma más extendida es también una alternativa interesante. Se puede rehacer el artículo y producir una serie de dos o tres textos, cada uno desarrollando en profundidad un aspecto del tópico tratado. Seguramente, la vez anterior, todavía quedaron varias cosas por decir. ¡Es tu oportunidad!

 

Y, como todo en la vida, también se puede ir por la táctica inversa: en lugar de desarrollar un tópico en varios artículos, se puede sintetizar toda la información de una serie de textos en uno solo. “Cinco posts sobre marketing de contenidos que no te puedes perder“, “Las actualizaciones de SEO en el último año”, “Una síntesis de todo lo que debes saber sobre Social Media Management” son algunas de las opciones compilatorias. La idea es que el lector pueda acceder a toda la información que necesite saber sobre una materia en ese artículo unificado, con los links correspondientes. ¿A quién no le gusta un buen disco de Greatest Hits, aunque ya hayamos escuchado cien veces cada canción?

 

Reciclaje de contenidos: posts compilatorios

Cambia el formato y cambiará el público

 

De la misma forma que la industria del entretenimiento transmuta las mismas historias en diversos formatos (de un libro a una serie de TV, de un cómic a una película, de una película a un dibujo animado, con todas las traslaciones posibles), también en el content marketing podemos aprovechar diversos formatos para comunicar el mismo contenido.

 

Las adaptaciones o remakes posibles de un post son muchas: puede ser desarrollado en un ebook, un white paper, una infografía, una presentación publicada en Slideshare o un video en Youtube. Y si hay mucho material, por ejemplo, en vez de un video aislado se puede crear un webcast o curso online. Si pueden seguir rodándose pelis de Batman con nuevos actores, ¿por qué no difundir lo que expusimos en un blog en un nuevo medio? Los “reformateos” de contenidos no solo permiten un reciclaje efectivo, sino también comunicarnos con otros públicos.

 

Más que táctica, estrategia

 

Aunque se recurra al reciclaje de contenidos como una táctica puntual (sobre todo como solución ante el pánico del post en blanco), en realidad esta práctica resulta una excelente estrategia. Concebir contenido desde la planificación inicial para que pueda ser reciclado en el futuro y publicado en diferentes medios es un muy buen método para obtener una mayor exposición y alcanzar diferentes públicos en Internet, optimizando los recursos.

 

Fry nos muestra cómo se implementa una gran estrategia de reciclaje de contenidos para alcanzar los objetivos deseados:

 

Estrategia de reciclaje de contenidos

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